Morena no nació de una flor pura ni de un rayo de luz divina; Morena nació del PRI y del PAN; sí, de esos mismos partidos que tanto critican.
Andrés Manuel López Obrador fue priista en los años 70 y muchos de los que hoy se llenan la boca hablando de “la transformación” también lo fueron.
Otros tantos, priistas y panistas arrepentidos, saltaron al barco de Morena cuando olieron el poder.
