El pasado fin de año me di a la tarea de leer, estuve leyendo libros sobre la vida de José Mujica, el uruguayo de izquierda que entendió la importancia de hacer política para resolver conflictos, promover el bien común y dar voz a las distintas opiniones dentro de una sociedad.
José Alberto Mujica Cordano, el hombre que de guerrillero tupamaro llegó a la presidencia del país que lo vio nacer; Mujica fue descrito como “el jefe de Estado más humilde del mundo”, debido a su estilo de vida austero y su donación de alrededor del 90 % de su salario mensual de doce mil dólares, a organizaciones benéficas que favorecían a los pobres y a los pequeños empresarios. Un crítico abierto del enfoque del capitalismo en acumular posesiones materiales que no contribuyen a la felicidad humana, fue elogiado por los medios y periodistas por sus ideas filosóficas.
Mucho se podría hablar de su trayectoria, de su vida, sin embargo y no obstante las ideas que lo llevaron a participar en el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaro, destaca que antes de asumir la presidencia se fueron conociendo las distintas líneas programáticas que se pensaban implementar en el nuevo gobierno, que asumiría el 1 de marzo de 2010. En este marco el gobierno electo definió cuatro ejes de trabajo para la conformación de políticas de Estado, es decir, que trascendieran un período de gobierno y que fueran independientes del partido político gobernante; sí independientes del partido político gobernante. Los ejes definidos fueron educación, seguridad, ambiente y energía, y se convocó a los partidos políticos de la oposición, con representación parlamentaria, a integrar comisiones de trabajo para la elaboración de políticas. Se planteó que el gobierno electo pretendía llevar adelante una ambiciosa reforma de la administración pública, inspirada en el modelo neozelandés.
José Mujica tenía plena conciencia de que el gobernante gobierna para todos, no solamente para su partido.
José Mujica fue objeto de atención internacional debido a su estilo de vida, caracterizado por la austeridad. Residía en una granja en las afueras de Montevideo, propiedad de su cónyuge, optó por no habitar la residencia presidencial de Suárez y Reyes, reservándola para actos oficiales. Su movilidad se facilitaba por un Volkswagen Escarabajo de 1987. Como ya lo dijimos destinó el 90 % de sus ingresos a iniciativas orientadas a la mitigación de la pobreza.
Mujica es conocido por su carisma y su capacidad para conectar con la gente común. Una vez dijo: "No soy pobre, porque tengo todo lo que necesito para vivir. Pobre no es no tener, es estar fuera de la comunidad y yo no lo estoy".
Mujica fue un crítico de la política tradicional, propuso cambios radicales en la economía y la sociedad uruguaya. En alguna ocasión dijo que "Uruguay es viable y tiene porvenir, lástima que esté lleno de uruguayos".
Parafraseando a José Mujica yo diría: México es viable y tiene porvenir, lástima que esté lleno de zurdos que entienden el servicio público y la política, como un beneficio personal y de grupo.
Y bueno sin duda fue un férreo defensor de la justicia social, trabajó para mejorar la vida de los uruguayos más pobres, para él en sus propias palabras dijo: "la izquierda tiene que ser capaz de gobernar para todos, no sólo para los que votan por ella".
Ante la estatura de un hombre de izquierda como fue José Mujica, entiendo a los izquierdistas mexicanos como los “zurdos” de los que habla el empresario Ricardo Salinas Priego.

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