Dice uno de los encabezados del diario Reforma: “líder del CJNG fallece misteriosamente en traslado CDMX”.
Duda que queda en la mente de muchos mexicanos que a la vez se preguntan, a quién no convenía que Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho” o “Señor de los gallos”, llegara vivo a la Ciudad de México, que de ser extraditado a los Estados Unidos, iba a aportar valiosísima información, lo que sería más explosivo que su propia captura, esto claro considerando su relación con importantes políticos que, muchos de ellos, todavía forman parte de los tres niveles de gobierno.
Quizá por ello aquello del “fallecimiento misterioso” en el traslado a la Ciudad de México.
“El Mencho” nació el año de 1966 en un lugar llamado Aguililla del estado de Michoacán, no terminó la primaria y por las condiciones de pobreza de su familia, empezó a trabajar en los plantíos de aguacate, después en sembradíos de mariguana, luego emigró de manera ilegal a los Estados Unidos; en San Francisco fue arrestado por primera vez y luego se inicia en el crimen organizado en el Cartel del Milenio, donde contrae nupcias con la hermana del líder de ese grupo criminal, Rosalinda González Valencia, luego participó en el grupo de “Los Mata Zetas”, que era el brazo armado del “Cartel del Milenio”, que se anunciaba como “justicieros” que “castigaban” a secuestradores y extorsionadores, posteriormente ya aparece con el “Cartel Jalisco Nueva Generación”.
Lo sucedido el domingo 22 de febrero las redes sociales se encargaron de informar, incluso, de llevar hasta imágenes de los acontecimientos de violencia, que se generaron en gran parte de la república mexicana, sin embargo, apenas se va a empezar a conocer hasta dónde había llegado la dimensión de este grupo criminal, a nivel nacional e internacional y en parte, quizá se conocerá también la ramificación y apoyo que tenía por parte del sector político mexicano, porque ya se habla de los apoyos económicos que “El Mencho” brindó a políticos para llegar a presidencias municipales, diputaciones locales y federales, gubernaturas y hasta posiciones en el Poder Judicial.
La violencia no termina con la muerte de “el señor de los gallos”, porque la experiencia que han dejado estos casos criminales, indica que ya debe estarse consolidando el sucesor del caído y la ruptura del grupo criminal, lleva como consecuencia, como una hidra, a la integración de nuevos grupos.
Sería infantil pensar que con la muerte de “El Mencho” se termine también con el tráfico de drogas, eso no se termina porque es un negocio rentable hasta para los gobiernos, lo que debe suceder es el control de esos grupos criminales por parte del régimen, y evitar que los gobiernos se conviertan en cómplices de los grupos del crimen organizado.
Antes los gobernantes se robaban parte del presupuesto, ahora se aliaron al crimen organizado para atacar al sector productivo y llevar a México al caos.
Es indiscutible reconocer la participación del Gabinete de Seguridad del gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum, pero también es de reconocer la presión que ha ejercido Donald Trump, desde el gobierno de los Estados Unidos, para llevar a cabo estas tareas tan importantes, para evitar que México se desprestigie más internacionalmente.
Por otra parte, los hechos en los que muere Nemesio Oceguera Cervantes, deben darle oportunidad al gobierno mexicano, para cambiar el discurso en el que se califica al expresidente Felipe Calderón, de ser el causante del aumento de los grupos del crimen organizado y la violencia, porque aseguran que “le dio un garrotazo a lo tonto al avispero y desde entonces hay mucha violencia en México”.
Si el gobierno actual no lo quiere reconocer que no lo haga, pero la violencia aumentó de manera considerable con la política de “abrazos y no balazos”, implementada por Andrés Manuel López Obrador.
Finalmente creo es de especial importancia aumentar la seguridad en la persona de la presidenta con “a”, y varios funcionarios federales, sería de lamentables consecuencias no considerar este renglón.

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